Petición a la Real Academia

Darío Villanueva,
Director de la Real Academia Española

Proyecto: Los Plantados
Excelencia,
con todo respeto y humildad, nos dirigimos a esta prestigiosa entidad con el ánimo de solicitar su atención. Los abajo firmantes, sobrevivientes del despotismo por defender ideales patrios, en pos de la Libertad, pedimos agregar otro significado a una palabra que tuvo y tiene otra aplicación, y a la vez, otro significado del que aparece en el léxico Español. La palabra: “plantado”.
Más de 600,000 hombres y mujeres se unieron para combatir al gobierno de Fidel Castro. Miles de ellos, fueron hechos prisioneros. Nunca antes en la historia de Cuba, ni de ningún otro país, tantos miles de prisioneros políticos engrosaron las prisiones. Para identificarlos, les dieron el uniforme del gobierno anterior a Fidel Castro, el de Fulgencio Batista (color caqui). El gobierno cubano, para humillarlos, no les llamó prisioneros políticos, ni de conciencia –como realmente eran–, les llamó elementos antisociales y contrarrevolucionarios. Los prisioneros eran obligados a trabajar a la fuerza. Miles fueron asesinados, fusilados, golpeados y torturados.
Entre los años 1959 y 1967, el gobierno de Fidel Castro, encerró en el Reclusorio Nacional de Isla de Pinos, a 15,000 prisioneros políticos. A todos, les obligaron a trabajar en las canteras de mármol de Isla de Pinos, convirtiéndose en un campo de trabajo forzado. Uno, dos , tres de los prisioneros políticos, se negaron a trabajar forzadamente, por lo que recibieron salvajes golpizas, y fueron aislados bajo tierra e incomunicados del resto de los prisioneros. Al negarse a trabajar bajo fuerza, fueron llamados “Plantados.” Poco a poco se fueron uniendo más prisioneros al “plante” del trabajo forzado. En 1967, al cerrar la prisión de Isla de Pinos, todos fueron llevados a la Isla grande, y redistribuidos por diferentes prisiones de Cuba. Inmediatamente, vino el segundo “plante”, cuando el gobierno les trató de despojar del uniforme de preso político plantado (caqui), cambiándolo por el color azul, el mismo que usaban los prisioneros que cometían crímenes comunes. Miles de prisioneros plantados no aceptaron el nuevo uniforme azul. Militares, karatecas y judocas, entraban a las galeras de los plantados, golpeaban a los valientes, a patadas, con machetes, cadenas y tubos. Cabezas, costillas, brazos y piernas rotas hacían brotar chispas para la inmolación. Varios fueron asesinados, y torturados. En ocasiones, a la fuerza, se les obligaba a vestir el uniforme azul, aun adoloridos, los plantados, se los quitaban y quedaban desnudos. Los más intransigentes, eran castigados e incomunicados por meses. Otros, eran empujados a punta de bayoneta a caer en las aguas albañales repletas de excremento, y dejados luego en celdas sin luz ni agua por días. Las bayonetas de las AK-47 se hundían en la carne de los plantados que no se arrodillaban ni claudicaban. El gobierno de los Castro, al no poder doblegar al glorioso presidio político plantado, ofreció un sutil plan de rehabilitación para lograr su propósito. Este plan, a cambio de entregar el uniforme de plantado, y por ende dejar la posición de plante, les ofrecía enormes beneficios: reducción de las condenas, visitas familiares más continuas, visitas conyugales, mejor alimentación, participación en juegos y deportes, salida al patio para solearse, y muchos otros beneficios, incluyendo también, recibir adoctrinación comunista y, muy importante, aceptar el nuevo uniforme color azul.
El presidio político se dividió en dos: los del nuevo plan que vestían uniforme azul, y el menor grupo, que no aceptó, vestía en amarillo (caqui) en calzoncillo o desnudos, estos últimos, siguieron siendo los llamados “plantados”.
Los plantados, eran los que más golpizas recibían. Los más castigados, los más humillados, los que eran enviados a las gavetas (1), a las tapiadas (2), los que más pinchazos de bayonetas recibían, los que al negarse a trabajar forzadamente, se les re-condenaba sin juicio a dos años repetidamente, aplicándoles la ley de la vagancia. También fueron los que menos visitas de familiares recibían y los que más años de prisión cumplieron. La mayoría de ellos cumplieron, 10, 18, 20, y hasta 30 años en prisión como plantados y su única defensa era los cientos de huelgas de hambre que tuvieron que esgrimir costándole la vida a muchos.
Por los miles que fueron asesinados en las prisiones cubanas, por los que quedaron locos, por sus familiares y porque se debe ser justo con la historia y por la solidaridad humana en pos de la libertad, pedimos que se agregue el significado de nuestro sacrificio a la palabra “Plantado”.
PLANTADO: “Preso político cubano que se negaba a aceptar los planes de rehabilitación durante el mandato de Fidel Castro, entre los años 1959 a 1991. Se caracterizaba por mantener una posición férrea, vertical, firme, inquebrantable, de estoicismo y de rebeldía, sin claudicación”.

A continuación, los prisioneros Políticos Plantados, que aún quedan vivos en el exilio, firman y avalan la presente: Las firmas de los miles de hijos, familiares y los miles de ellos que han muerto, no están incluidas en este pedido.
Referencia: www.plantados.org y www.losplantados.com (En la actualidad existen muchos libros y documentales sobre los plantados.)

Excelencia, reciba nuestra gratitud, Gracias.